LA PERLA MELO

La perla Melo es una concreción calcárea no nacarada.

La perla Melo es una de las más codiciadas perlas debido a su exclusividad y escasez.

Está compuesta por prismas de aragonita, es por ello, que al igual que ocurre con la Perla Conch, hay quien no la considera perla.

Normalmente son perlas grandes y esféricas.

Sus colores pueden oscilar desde el cobre hasta el marrón oscuro, siendo el naranja el más cotizado. Como ocurre con la Perla Conch, el color de la perla Melo puede tender a una cierta decoloración con el paso del tiempo.

Al igual que ocurre con la perla Conch podemos apreciar en su superficie "llamas", característica que marca su calidad y valía.

El GASTERÓPODO

Las perlas Melo no crecen en moluscos u ostras, sino en un caracol (gasterópodo).

Las perlas Melo se desarrollan en gasterópodos de la familia voluta, Indio Voluta (Melo Melo), la voluta llamada Melo Broderipii y la voluta diadema (Melo Ánfora). Se puede decir que, como ocurre con el resto de perlas es la reacción del animal ante la invasión de un cuerpo extraño la que hace desarrollar la perla.

DÓNDE LAS PODEMOS ENCONTRAR?

Las dos primeras especies se encuentran principalmente a lo largo de las costas de Birmania, Tailandia y Vietnam.

La Ánfora Melo, es la más grande de la especie y vive en las costas de Indonesia y llega a la costa sur de Australia.

SU CULTIVO

Los intentos para cultivar esta perla han resultado todos ellos fallidos es por eso que cada una de las perlas que podemos encontrar en el mercado son completamente naturales.

La perla Melo ha sido conocida y usada en la más exclusiva joyería en Asia durante muchos años y es en la actualidad que hay una incipiente demanda de esta gema en el más exclusivo mundo de la joyería occidental.